El costo real de un auto parado
Cuando una unidad entra al taller, el número que todos miran es el de la factura. Es el número equivocado. El costo que de verdad pesa es el de los días que esa unidad no trabajó, y ese no se factura en ningún lado.
El número que nadie calcula
Para saber cuánto cuesta un día parado hay que sumar cuatro cosas: el ingreso que esa unidad genera en un día de operación, el sueldo del operador que no puede trabajar, el cliente que no se atendió, y la renta de una unidad sustituta si es que la hubo. En la mayoría de las flotillas que hemos atendido, ese número es varias veces el de la reparación.
Preventivo y correctivo no son lo mismo que barato y caro
La diferencia entre mantenimiento preventivo y correctivo no es el precio de la refacción. Es quién decide la fecha. El preventivo se agenda cuando a la operación le conviene; el correctivo se presenta el día que menos conviene, normalmente a mitad de una entrega. Una banda que se cambia en su kilometraje cuesta lo que cuesta. La misma banda rota en carretera cuesta la grúa, el día perdido y, con frecuencia, el daño que arrastró.
Tres tiempos que sí debe medir un responsable de flotilla
Si administras unidades, estos son los tres tiempos que importan y que deberías poder exigirle a tu taller: cuánto tarda la unidad desde que entra hasta que hay un diagnóstico; cuánto desde el diagnóstico hasta que tienes el presupuesto en la mano para autorizar; y cuánto desde que autorizas hasta que la unidad vuelve a operar. Un taller que no puede darte esos tres números no está administrando tu disponibilidad, solo está reparando autos.
Qué hacemos distinto
En Bosch Car Service Las Águilas trabajamos con procedimiento de diagnóstico Bosch, refacciones con especificación de fábrica y garantía por escrito. Para flotillas damos seguimiento por unidad, con historial de servicio y aviso de los mantenimientos que vienen, para que la fecha la decidas tú y no la falla.